domingo, 27 de marzo de 2011

Mis tres ninfas


Caminaba pisando fuerte por la vida, aunque bailando parecía com si lo hiciera de puntillas, flotaba. La primera vez que la vi me cautivó si físico pequeño pero fuerte, su sonrisa sincera y su dulce carácter. Se acercaba a tí como si te conociera de siempre, y te trataba con cariño y respeto, con ternura y entrega. Te enseñaba todo lo que sabía desde el corazón, con el corazón. Y, sólo por eso, siempre agradeceré a la vida haber conocido a Karla.
Anna no era, lo que se podría decir, el estereotipo de bailarina de danza del vientre: delgada, de piel blanca y pecosa, y con un pelo corto corto. Pero movía las caderas como la mejor, las deslizaba al son de la percusión mientras contorneaba los hombros sensualmente, al tiempo que dibujaba con brazos y manos estelas a su alrededor. Su carácter alegre y su dedicación lo hicieron todo muy fácil, tanto que, con ella aprendí a dibujar en el aire.
Y, María... ¿qué puedo decir de María? Un voz curtida en las escuelas de Londres que transmite todo sentimiento. Una clase magistral en la que se vuelca con cada alumno como si no hubiera nada a su alrededor; una sonrisa que llena cualquier estancia y su voz, única e inconfundible, potente y directa, suave y fuerte. Su estilo personal, que todo lo abarca, saca lo mejor de tí y se queda contigo cada día de la semana. Todo ello, me atrapó desde el primer momento.
Por todas estas razones, ellas son mis tres ninfas, que me acompañan en mis pensamientos y en mis ilusiones. A ellas, les doy mis más sinceras gracias.

MSM

2 comentarios:

Enric Verdú dijo...

Muchas gracias Mariel :) Me ha encantado y estoy super agradecida :) Que bonito !!!!!!!!!!

Anna dijo...

Gràcies a tu bonica!
Jolin :_)